Diariamente,
nos encontramos con millones de personas, unas sonrientes, otras
serias e incluso unas con mal humor, el hecho es que aunque no lo
sepamos, cada uno lleva luchas internas, peleas de sentimientos, de
problemas, de lo difícil que es vivir en esta cruel sociedad.
Escribiré desde un punto de vista personal, guiada por experiencias
propias y ajenas pero que sencillamente, involucra a la mayoría de
las personas de distintas formas y suele ser más común de lo que
creemos.
Los
ojos son la ventana del alma, por eso digo que cada vez que miras a
alguien puedes conocer su vida, su mundo e incluso sus
pensamientos... He visto tantas miradas, unas son indescifrables y
creo que esas son las más interesantes, muchos tratan de disimular
emociones pero es tan difícil... Te puedes enfrentar con personas
que tienen demonios (aunque suene cliché, los defino así porque
destrozan tu alma poco a poco), tantos problemas. Uno de los más
comunes es en la familia, esos que viven en conflicto, que les falta
un integrante y llevan un luto perenne en el alma, que por ser
jóvenes son denominados como iguales cuando no es así, que tienen
todo pero les falta el amor, que tienen que luchar por sus hijos por
ser madre o padre soltero o quizás enviudado, tantas cosas que
suceden en el núcleo, creo que solo los que lo viven son capaces de
definir y conocer ese dolor en carne viva, especialmente el hecho de
ser incomprendidos por sus familias, porque muchas veces una palabra
golpea más que una cachetada o por no poder escapar de una realidad
difícil...
También podemos conseguir de esas personas que están
afectadas de salud, unos se les ve en el rostro, demacrados por
enfermedades, unas terminales mientras otras temporales, que no
discriminan edad, y que te llevan a tratar de sonreír a pesar de las
dificultades. Es importante saber que no son solo los enfermos los
que sufren, sus familiares también, en especial padres e hijos,
cualesquiera que sea el caso, se sufre, es una lucha constante y en
el caso de los que están seguros que morirán y el futuro es
incierto, tratan de vivir y disfrutar con sus seres amados porque
saben que tarde o temprano la muerte tocará a su puerta. Creo que
la mayoría de las personas sabe de esas enfermedades que tocan tu
salud física, a mi parecer existen peores: aquellas que perturban tu
salud mental. Esas son capaces de matarte con la misma mano que te
acaricias, invadir tu mente hasta terminar en la locura y jugarte
sucio, son enemigos silenciosos que van creciendo y se van
transformando para convertirse en algo indetenible, esta sociedad
absurda suele juzgar a las personas que van a psicólogos e incluso
psiquiatras, opino que, los psicólogos son personas comunes, tal
cual como tú y como yo, solo que tienen una linterna y un mapa con
la que te ayudan y te van alumbrando el camino, al menos, una vez,
todos debemos asistir a uno, porque aunque creamos que estamos bien,
no es así, siempre hay un pasado doloroso o heridas que aún no han
sanado...
Extiendo
el tema de las enfermedades mentales porque es lo más común, muchos
jóvenes cayeron en el juego vil de seguir esta moda que ahorita es
muy frecuente, pero aunque es difícil, terminan cayendo en ella, al
igual que personas ya adultas, se encuentran aquí también. Es muy
complejo ver cuando una persona sufre de esto, porque miles de veces
fingen sonreír, estar bien, pero hay que ver más allá de ese lindo
sweater negro que lleva que realmente esconde cicatrices, o ver más
allá de esas sonrisa que tiene unos ojos bastante hinchados por
tanto llorar en la noche, o sencillamente ese movimiento en la pierna
que parece que fuera a salir volando. Una de las más comunes es la
depresión, suena muy frecuente ese “estoy deprimido/a”, esa
palabra resulta para tener ganas de llorar por un par de días pero
poder seguir; la depresión te golpea bajo pero lento, cosas tan
sencillas como bañarse, comer e incluso vestirse e interactuar con
personas se vuelven imposibles, las ganas de dormir por horas o
sencillamente estar en cama sin poder dormir se adueñan de todo tu
ser, conllevando a la ansiedad, ese pánico; todo esto va acompañado
de un intenso odio a ti mismo y casi siempre con ganas de morir.
Muchos ven el suicidio como una salida fácil, claro, para los que
están de espectadores, pero cuando logras colocarte en su lugar, te
das cuenta que no es así, que es muy complejo luchar con un odio,
donde las cortadas no duelen y la sangre se convierte en nada, el
suicidio es una decisión difícil, ya que a pesar de sentirte como
escoria humana, piensas en tus padres, tus amigos, y cosas y personas
pequeñas como esa. Normalmente estos trastornos psicológicos vienen
acompañados de un pasado fuerte, que marca, y que resistir tanto
tiempo no ayuda. Es común encontrarse con este tipo de gente, solo
que no nos damos cuenta ya que por medicación viven en realidades
paralelas o sencillamente, son excelentes mentirosos.
Otras
personas que nos podemos encontrar son las que están tocados por el
desamor, se sufre bastante, y normalmente, solemos ver que esas
personas encuentran el amor repugnante, es comprensible, nadie
encuentra un reposo agradable luego de haberlo vivido un año, por
ejemplo. Lo mismo pasa con eso, y son heridas que quedan en el alma y
errores que se repiten en tu mente una y otra vez.
Ellos se
distinguen fácil, por ser tan notorios, casi siempre se vuelven más
locos en e amor, ignorando señales y viviendo “la vida loca”
para no repetir lo mismo, lo que no saben es que existirá una
persona que te centrará y te enseñará porque jamás funcionó con
esa otra persona, que el karma se encargará de educarte y amarás
pero no serás amado o viceversa.
Las
personas sufren diariamente, no debemos obviar a aquellos que están
felices porque su vida es bella, tiene todo. Creo que debemos
agradecer por tener un techo, personas que nos aman y nos van
enseñando poco a poco, tener comida, y poder, al menos, tomar un
litro de agua potable diario cuando hay miles de personas que no
pueden. No por ellos debemos conformarnos, es malo, a mi parecer. A
muchos nos falta alguien, rezamos a un Dios invisible que no sabemos
si escuchara nuestras plegarias o hemos vivido un pasado no tan
agradable, que en ocasiones nos agobia y nos hizo madurar antes de lo
esperado creando complicaciones a lo largo de nuestra vida. A ti, que
me estas leyendo, gracias por hacerlo, no importa lo que estés
pasando, es duro, porque nada en esta vida es fácil, absolutamente
nada, todos necesitamos amor, cariño, ternura y comprensión; si
estas luchando contra una enfermedad, recuerda que puedes y la
esperanza y fe, son lo ultimo que se pierden, si posiblemente te vas
a otro plano, otra vida, tu materia se transformara, vive
intensamente, es difícil pero disfruta estos últimos momentos en el
cual podrás salir adelante, y cuando llegue finalmente tu día,
retírate en paz, no tengas miedo, espero que todo sea mejor. Si me
lees y estas pasando por problemas con tu familia o un desamor
recuerda que, la familia esta atada a ti por lazo sanguíneos y
sentimentales, piensa un poco en ellos, y si es difícil, sal
adelante como siempre lo has hecho o hazlo por primera vez, el
desamor es inevitable pero ten presente lo feliz que te hizo ese
amor, si paso, fue por algo. Finalmente, si luchas contra esos
demonios, todo está en ti, solo tu puedes salir de ese abismo
infernal en el que sé que te encuentras, que nada es imposible y que
así sea a través de una pantalla y un teclado estamos para ti, sé
cuan difícil es este mundo pero no te odies ni odies a esta cruel
sociedad, porque sencillamente no llegarás a nada, tu vida es muy
preciada y nada merece que te la quites, porque por alguna razón,
celestial o científica estas aquí, luchando esta batalla que
seguramente saldrás bien librado, que nada te hiera y solo te haga
más fuerte de lo que eres, tu cuerpo esta para ser besado no para
ser cortado como un trozo de carne...
A
todos ustedes, mis queridos lectores, recuerden que siempre es
necesario llevar una sonrisa, solo algunos tienen el derecho a saber
que te pasa, no te ahogues con palabras no dichas ni llores por actos
no realizados, eres capaz de miles de cosas, eres único/a y a mi
parecer, una de las cosas que nos salvan de este cruel mundo del
cual, somos víctimas u homicidas, por decirlo así, es una dosis de
locura diaria. El cambio comienza en ti y en mí, más nadie puede
lograr hacer el bien por nosotros mismos, cuando te encuentres en
paz, puedes colocar tu grano de arena, para cambiar el mundo a un
lugar mejor, para nuestros hijos, nietos... Para el futuro de
nuestras generaciones.
Sonríe
porque eres increíble...
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