domingo, 3 de enero de 2016

Luchas diarias incesantes...


Diariamente, nos encontramos con millones de personas, unas sonrientes, otras serias e incluso unas con mal humor, el hecho es que aunque no lo sepamos, cada uno lleva luchas internas, peleas de sentimientos, de problemas, de lo difícil que es vivir en esta cruel sociedad. Escribiré desde un punto de vista personal, guiada por experiencias propias y ajenas pero que sencillamente, involucra a la mayoría de las personas de distintas formas y suele ser más común de lo que creemos.

Los ojos son la ventana del alma, por eso digo que cada vez que miras a alguien puedes conocer su vida, su mundo e incluso sus pensamientos... He visto tantas miradas, unas son indescifrables y creo que esas son las más interesantes, muchos tratan de disimular emociones pero es tan difícil... Te puedes enfrentar con personas que tienen demonios (aunque suene cliché, los defino así porque destrozan tu alma poco a poco), tantos problemas. Uno de los más comunes es en la familia, esos que viven en conflicto, que les falta un integrante y llevan un luto perenne en el alma, que por ser jóvenes son denominados como iguales cuando no es así, que tienen todo pero les falta el amor, que tienen que luchar por sus hijos por ser madre o padre soltero o quizás enviudado, tantas cosas que suceden en el núcleo, creo que solo los que lo viven son capaces de definir y conocer ese dolor en carne viva, especialmente el hecho de ser incomprendidos por sus familias, porque muchas veces una palabra golpea más que una cachetada o por no poder escapar de una realidad difícil...
También podemos conseguir de esas personas que están afectadas de salud, unos se les ve en el rostro, demacrados por enfermedades, unas terminales mientras otras temporales, que no discriminan edad, y que te llevan a tratar de sonreír a pesar de las dificultades. Es importante saber que no son solo los enfermos los que sufren, sus familiares también, en especial padres e hijos, cualesquiera que sea el caso, se sufre, es una lucha constante y en el caso de los que están seguros que morirán y el futuro es incierto, tratan de vivir y disfrutar con sus seres amados porque saben que tarde o temprano la muerte tocará a su puerta. Creo que la mayoría de las personas sabe de esas enfermedades que tocan tu salud física, a mi parecer existen peores: aquellas que perturban tu salud mental. Esas son capaces de matarte con la misma mano que te acaricias, invadir tu mente hasta terminar en la locura y jugarte sucio, son enemigos silenciosos que van creciendo y se van transformando para convertirse en algo indetenible, esta sociedad absurda suele juzgar a las personas que van a psicólogos e incluso psiquiatras, opino que, los psicólogos son personas comunes, tal cual como tú y como yo, solo que tienen una linterna y un mapa con la que te ayudan y te van alumbrando el camino, al menos, una vez, todos debemos asistir a uno, porque aunque creamos que estamos bien, no es así, siempre hay un pasado doloroso o heridas que aún no han sanado...


Extiendo el tema de las enfermedades mentales porque es lo más común, muchos jóvenes cayeron en el juego vil de seguir esta moda que ahorita es muy frecuente, pero aunque es difícil, terminan cayendo en ella, al igual que personas ya adultas, se encuentran aquí también. Es muy complejo ver cuando una persona sufre de esto, porque miles de veces fingen sonreír, estar bien, pero hay que ver más allá de ese lindo sweater negro que lleva que realmente esconde cicatrices, o ver más allá de esas sonrisa que tiene unos ojos bastante hinchados por tanto llorar en la noche, o sencillamente ese movimiento en la pierna que parece que fuera a salir volando. Una de las más comunes es la depresión, suena muy frecuente ese “estoy deprimido/a”, esa palabra resulta para tener ganas de llorar por un par de días pero poder seguir; la depresión te golpea bajo pero lento, cosas tan sencillas como bañarse, comer e incluso vestirse e interactuar con personas se vuelven imposibles, las ganas de dormir por horas o sencillamente estar en cama sin poder dormir se adueñan de todo tu ser, conllevando a la ansiedad, ese pánico; todo esto va acompañado de un intenso odio a ti mismo y casi siempre con ganas de morir. Muchos ven el suicidio como una salida fácil, claro, para los que están de espectadores, pero cuando logras colocarte en su lugar, te das cuenta que no es así, que es muy complejo luchar con un odio, donde las cortadas no duelen y la sangre se convierte en nada, el suicidio es una decisión difícil, ya que a pesar de sentirte como escoria humana, piensas en tus padres, tus amigos, y cosas y personas pequeñas como esa. Normalmente estos trastornos psicológicos vienen acompañados de un pasado fuerte, que marca, y que resistir tanto tiempo no ayuda. Es común encontrarse con este tipo de gente, solo que no nos damos cuenta ya que por medicación viven en realidades paralelas o sencillamente, son excelentes mentirosos.

Otras personas que nos podemos encontrar son las que están tocados por el desamor, se sufre bastante, y normalmente, solemos ver que esas personas encuentran el amor repugnante, es comprensible, nadie encuentra un reposo agradable luego de haberlo vivido un año, por ejemplo. Lo mismo pasa con eso, y son heridas que quedan en el alma y errores que se repiten en tu mente una y otra vez.
Ellos se distinguen fácil, por ser tan notorios, casi siempre se vuelven más locos en e amor, ignorando señales y viviendo “la vida loca” para no repetir lo mismo, lo que no saben es que existirá una persona que te centrará y te enseñará porque jamás funcionó con esa otra persona, que el karma se encargará de educarte y amarás pero no serás amado o viceversa.

Las personas sufren diariamente, no debemos obviar a aquellos que están felices porque su vida es bella, tiene todo. Creo que debemos agradecer por tener un techo, personas que nos aman y nos van enseñando poco a poco, tener comida, y poder, al menos, tomar un litro de agua potable diario cuando hay miles de personas que no pueden. No por ellos debemos conformarnos, es malo, a mi parecer. A muchos nos falta alguien, rezamos a un Dios invisible que no sabemos si escuchara nuestras plegarias o hemos vivido un pasado no tan agradable, que en ocasiones nos agobia y nos hizo madurar antes de lo esperado creando complicaciones a lo largo de nuestra vida. A ti, que me estas leyendo, gracias por hacerlo, no importa lo que estés pasando, es duro, porque nada en esta vida es fácil, absolutamente nada, todos necesitamos amor, cariño, ternura y comprensión; si estas luchando contra una enfermedad, recuerda que puedes y la esperanza y fe, son lo ultimo que se pierden, si posiblemente te vas a otro plano, otra vida, tu materia se transformara, vive intensamente, es difícil pero disfruta estos últimos momentos en el cual podrás salir adelante, y cuando llegue finalmente tu día, retírate en paz, no tengas miedo, espero que todo sea mejor. Si me lees y estas pasando por problemas con tu familia o un desamor recuerda que, la familia esta atada a ti por lazo sanguíneos y sentimentales, piensa un poco en ellos, y si es difícil, sal adelante como siempre lo has hecho o hazlo por primera vez, el desamor es inevitable pero ten presente lo feliz que te hizo ese amor, si paso, fue por algo. Finalmente, si luchas contra esos demonios, todo está en ti, solo tu puedes salir de ese abismo infernal en el que sé que te encuentras, que nada es imposible y que así sea a través de una pantalla y un teclado estamos para ti, sé cuan difícil es este mundo pero no te odies ni odies a esta cruel sociedad, porque sencillamente no llegarás a nada, tu vida es muy preciada y nada merece que te la quites, porque por alguna razón, celestial o científica estas aquí, luchando esta batalla que seguramente saldrás bien librado, que nada te hiera y solo te haga más fuerte de lo que eres, tu cuerpo esta para ser besado no para ser cortado como un trozo de carne...

A todos ustedes, mis queridos lectores, recuerden que siempre es necesario llevar una sonrisa, solo algunos tienen el derecho a saber que te pasa, no te ahogues con palabras no dichas ni llores por actos no realizados, eres capaz de miles de cosas, eres único/a y a mi parecer, una de las cosas que nos salvan de este cruel mundo del cual, somos víctimas u homicidas, por decirlo así, es una dosis de locura diaria. El cambio comienza en ti y en mí, más nadie puede lograr hacer el bien por nosotros mismos, cuando te encuentres en paz, puedes colocar tu grano de arena, para cambiar el mundo a un lugar mejor, para nuestros hijos, nietos... Para el futuro de nuestras generaciones.

Sonríe porque eres increíble...

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viernes, 1 de enero de 2016

Amor: alegría plena y fascinante.


Amor, sentimiento que llena el alma de vida, provoca sonrisas inesperadas y se puede encontrar en todo. Sin duda alguna, el más hermoso es el familiar, sin embargo, preferiría dejarlo para otro momento, quisiera compartir sobre el amor de parejas.



Este hermoso sentimiento cuando pasa a ser de parejas es hermoso, no importa el sexo de cada uno, es libre y hermoso... Personalmente, pienso que el amor tienes muchas facetas, pero siempre hay dos que resaltan: el lado lindo y feliz, y como toda cosa buena tiene algo malo, el lado cruel y realista. El lado lindo y feliz lo defino como el comienzo de todo, conocer a una persona y que comience la picardía de la atracción básica, no creo en coincidencias aunque la mayoría de las personas lo definan así; comienza como amistad, coqueteo, salidas, romance sin ser nada, y es como “estar en las nubes tocando la tierra”, muchos lo definen como mariposas en el estomago... Yo diría que es mas síntomas físicos de ansiedad y nerviosismo. Luego, todo es hermoso, noviazgo, fechas juntos, aniversarios y toda esa dosis de cursilerías que admito, llena de vida, sin embargo, comienzan los celos, las peleas, el alejamiento hasta que todo llega al final. En el caso de los amores juveniles, casi nunca duran, existen excepciones pero son muy pocos (2 de cada 10 parejas, diría yo). Depende de la edades las prioridades que se tengan en esta área, muchos buscan que les “muevan el piso”, mientras otros buscan estabilidad, pero casi siempre buscan es que sea recíproco.


A lo largo de la vida, cada persona tiene muchísimos amores, unos decepcionan, otros alegran, aunque siempre, todos enseñan. Es muy difícil luchar contra el miedo del pasado, porque a ninguna persona le gusta ser elevada a las nubes y desplomarse al suelo porque sí, duele, y mucho, en ocasiones como la perdida física, es complejo entender y tener empatía sobre este tema, muchas veces solo se busca un apoyo, una base, un “empujón” que te motive a seguir. Mi opinión es que muchas veces hay alguien que ama más, que da más, que se entrega más y resulta ser que casi siempre es el que pierde, poco a pocos necesario que sea trabajado, para una relación armónica, quizás, o sencillamente para poder estar en paz en ese momento que logras entender y compenetrar con otra persona.

Pienso firmemente que el que quiere, puede, el amor no es la excepción, sin embargo, es difícil luchar contra un mundo que no desea eso para ti, es como poder tenerlo todo y dejarlo por factores externos, aunque considero peor que sea abandonado por gustos o vanidades, por elementos básicos que luego de un tiempo te llenan de tristeza y te dejan en la soledad de tu propia alma. El amor es hermoso, todo el mundo merece vivirlo con una persona además de tu familia, te nutre, es como un golpe de energía, una luz a pesar de todo, que solo llena la vida, libera oxitocina, feniletilamina, serotonina, norepinefrina,vasopresina, endorfinas, en pocas palabras te inunda de felicidad. El miedo de muchas personas es al desamor, a no ser correspondido, sabiendo que, alguna vez en la vida amaremos sin ser correspondidos y nos amarán y no podremos regresar ese amor, quizás hace falta salir del pasado y decir “sí, me arriesgaré” porque es preferible decir eso y luego pensar a decir que no y arrepentirnos de por vida.


Todo depende de perspectiva, creo que el amor lo necesitamos todo, se basa en apoyo incondicional, en estar en las buenas y las malas, fidelidad, confianza y muchísimo respeto, es luchar contra vientos y mareas y que si pasa pero termina mal, permita de experiencia, y como dijo Bob Marley: “Si te hizo feliz, no cuenta como error”. Hay cosas peores en esta vida, y lo único que nos mantiene vivos además del oxígeno, es un poco de imaginación en esta cruel realidad, y el amor que nos nutre, nos enseña y nos muestra que la vida es más que sufrimiento, que se puede ser feliz con alguien, y que a pesar de que nacemos completos sin necesidad de complementos, necesitamos una persona que llegue por “casualidad” como siempre dicen, te muestre que un mensaje o visita inesperada te puede robar una sonrisa sincera, y que un beso te da la vida mientras que hay abrazos que te quitan el aire pero que te recuerdan que no hay nada más hermoso que eso. ¡Amen! Así, sin acento ortográfico, amar para vivir, amar para ser feliz... Que se respire oxígeno y amor para una vida mejor.



¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo 2016!

jueves, 17 de diciembre de 2015

Muerte...





[Los nombres han sido cambiados para cuidar la identidad de los que estuvieron en este relato.]

Lunes 14 de dic, 2015. 6 am.
Desperté por un grito de mí madre desde fuera de la casa, decía "súbelo, vamos súbelo" por debajo se escuchaban gemidos de dolor, al parecer dos mujeres llorando, jadeaban. Con el sueño a flor de piel, pero con los nervios y el miedo encima, me levanté caminando rápida y extrañamente en el sentido contrario de la puerta. Al llegar al final de la casa recordé que casi no veía, ya que no llevaba los lentes conmigo, volviendo a mi habitación, tomé los lentes de la mesita de noche y salí a la puerta.
Ni siquiera salí afuera, sólo saque la cabeza entre esta y la pared, mi padre en frente con su motocicleta encendida me miró por un momento, yo hice una mueca indicando la pregunta de: "¿Qué sucedió?". Él soltando el volante con ambas manos me indicó que me calmara, un poco más tranquila volví a mi alcoba y dispuse a volver a envolverme con mi cobija.
Algo extraño había pasado, y no sabía qué. Me dormí.
Más o menos una hora después volví a despertar con la voz de mí madre mientras hablaba con mi abuela, decía "pero ya estaba muerto, no podíamos hacer nada, si hubieran llamado a Richard, él hubiera ayudado con su auto sin molestarse, para llevarlo a un hospital, o si hubieran ido con Alberto, él ya tenía la motocicleta encendida."
Automáticamente, hablé desde mi habitación, mamá escuchó, después de todo la puerta estaba abierta, pregunté "¿Quién se murió?". Ella respondió con algo de tristeza o seriedad, supongo: " El hijo de la señora de allá abajo, el que estaba enfermo.. El nieto de la señora Maria".
Con sinceridad, esa señora no me cae bien, y creo que yo a ella tampoco, pero no por eso me alegró la muerte del chico, tenía sólo tres años si no me equivoco, y pues, en algún momento moriría, pero no sé que decir. Al rato iba camino al baño cuando escuché los gritos de la señora diciendo: "Mi nieto", lo repetía varias veces y se podía escuchar el eco por todo el ambiente, eso me puso los pelos de punta.
Obviamente sufrían todos. Yo no sabía que decir referente a lo sucedido, soy un asco cuando se trata de hablar con alguien a la cual se le muere un ser querido, y más si no lo trataba. Sólo había visto al pequeño moverse de alegría en los brazos de su madre cuando mi papá le hacia muecas, eso me alegraba, pero me entristecía la situación del pequeño. Esa mañana me tocó salir con mi abuela, antes de eso había reflexionado, tratando de entender el dolor de aquellas personas. Había imaginado.. "Si eso me hubiera pasado con mi abuela..." Gracias a eso había llorado un poco, claro que no quise volver a pensar en eso.
Horas después me sentía fatal, no podía con el dolor abdominal. Vomité dos veces, también me acosté sin éxito a que cediera. Al rato tomé una pastilla la cual aliviando el dolor, me hizo dormir en toda la tarde.
Más o menos a las cinco mi abuela me despertó diciendo que iría a la funeraria, que estaría sola y que no le abriera a nadie. Asenté con la cabeza adormilada y dormí hasta las seis. Para esa hora, ella no había llegado aún.
Y bien, pasemos al día siguiente. Mis padres fueron esa mañana a la funeraria. Volvieron más o menos a las diez aún siendo mañana, sin yo ver algo, habían bajado a su casa de nuevo con el cadáver, les tocaba enterrarlo y había pasado algo con los documentos para su entierro. No sé cuando, volvieron a subir y lo enterraron.
Con sinceridad, no pude enterarme de nada más, sólo es mi punto de vista, ese pequeño, era alguien inocente, si nos ponemos a pensar, no debía morir, si se trataba de eso.
Hoy pude enterarme de que había muerto por un infarto, sus padres habían dicho que él jugó toda la noche anterior. Para ese ataque le habían tratado de ayudar con el equipo para respirar. Pude escuchar también que cuando estaban analizando si era muerte natural, una doctora había dado a entender de que lo habían asesinado.
Mi madre indignada, mientras le contaba a mi abuela decía que cómo sus padres iban a querer matarlo, tiene razón. Al parecer había entrado otro doctor que era el que había dicho sobre el infarto. Alguien inocente y tan joven, atacado por la muerte.



Este relato fue una vivencia muy cercana a una de las participantes de este blog, sirve para tratar el tema de la muerte. Es un tema bastante fuerte y tratado con tabú en esta sociedad... Es ineludible, la muerte es así, llega sin previo aviso y tal como un huracán se lleva todo, dejando solo un vacío abrumador. Es tan difícil, la ausencia, el destrozo, todo, pero como he mencionado anteriormente se va aprendiendo, se va sobrellevando y la vida sigue su curso normal, tal como un río.
La muerte siempre está presente, porque no es necesario ser asesinado o tener un trastorno patológico para ver cuan cerca esta, lo digo por experiencia, la “miras” a los ojos, y solo se lucha por seguir adelante, en un momento estás, en el otro formas parte del universo en espíritu y vas a un cielo si es que llega a existir. Una vez, Robert Kiyosaki dijo: “todos quieren ir al cielo pero nadie quiere morir”, resulta ser que es completamente cierto. Personalmente, la muerte me ha tocado de distintas formas, he visto la agonía y la rapidez en que sucede, y cuando algo esta destinado a pasar, así sera, ni que reces un millón de veces, no sucederá un milagro.
Aylan Kurdi.
Para mí, y creo que para muchos, los niños son la esencia de la vida, a la mía llego cuatro meses después del fallecimiento de alguien a quien amo (porque aun amo intensamente, aunque no este conmigo ya que no muere quien se va, muere quien se olvida), llego como un regalito de Dios, un ángel a mi vida, incluso, hasta el sol de hoy me ilumina, me llena de vida y en los momentos más difíciles su sonrisa me saca de apuros, dejaría cualquier cosa por él, con tan solo cuatro años. No soy su madre, pero veo en sus ojos la vida, la alegría y siento que debo ser su guardiana; como sentimiento de madre, entiendo la alegría, tomar su mano, verlo caminar, hablar, porque la risa de un niño es la mejor música del alma... Se me hace imposible imaginar su pérdida, porque uno lucha, para que nada malo le llegue a pasar, es dar tu propia vida por un ser que amas mas que a ti mismo, y no creo expresar con palabras el sentimiento que se tiene hacia un ser tan especial; cuando la muerte llega a seres tan inocentes me pregunto: ¿por qué ellos? ¿qué han hecho para merecer esto? Y resulta ser que nada, no han hecho nada, quizás solo llegaron a iluminar un ratito las vidas para enseñarnos cosas, ellos nos muestran y nos educan de por vida, en sentimientos especialmente. En la vida nada tiene causas, solo sucede y ya; miles de veces, quizás cada noche para ser especifica en los niños que el hambre los consume, o el miedo vive en ellos por estar en zonas de guerras, la manera en que son torturados por sus propios “padres”, lo escribo así ya que comprendo que un padre jamás maltrata a su hijo, solo es capaz de brindar en su corazón el más grande amor, y sus brazos el mejor refugio. Aylan Kurdi: muerte de un ángel kurdo.
En honor a Aylan Kurdi.
Cuando me refiero a mirar la muerte a los ojos, lo digo de una manera distinta, porque en ese momento piensas todo lo que esta a punto de pasar, los daños que esta ocasiona, pienso, o bueno, más bien creo que a la muerte no le tengo miedo ya que es solo irse, sus efectos colaterales si me aterran y me erizan la piel, mi príncipe no verlo disfrutar, sentir el dolor de mis familiares; quizás por eso me aferro más a esta vida. Indudablemente, he vivido cosas duras, quizás estuve a prueba y la sonrisa siempre ha sido la mejor solución, aunque este destrozada internamente y mi cerebro no razone, todo lo hacia por mi familia, porque las dificultades solo te fortalecen, o bueno, a mi me ayudo. Aún es verse en la incertidumbre, pero poco a poco se sale adelante.
La muerte lleva varias etapas: negación, ira, negociación, dolor emocional y finalmente la aceptación. Todas duelen mucho, quizás una más que la otra, pero en todas hay que salir adelante. La muerte de un padre, considero que es una de las cosas más fuertes de la vida, pero no se compara con la pérdida física de un hijo, porque hablando en términos claros, es ley de vida que los hijos entierren a los padres y que no sea viceversa. Cuando leí un libro, hermoso por cierto, observaba como se referían a los funerales y es que son para los vivos, coincido con eso, ya que el ser que se ha ido no siente nada, absolutamente nada, todo lo realizado es para que las personas afectadas puedan aliviar su alma y su consciencia. Siempre esperan ese momento para decir cuanto aman, el deseo de perdón y todo lo que no pudieron decir en vida a un cuerpo frío, un “cuerpo sin alma”, por eso suelen decir que las lágrimas mas amargas derramadas sobre las tumbas son aquellas por palabras no dichas y actos no realizados.
La muerte nos persigue, de nosotros está salir ilesos por un momento, ineludiblemente es nuestro destino final, que los recuerdos sean nuestra sonrisa, y aunque el alma duela, no dejarse vencer. No sé si exista otra vida, lo que estoy segura y porque lo he vivido es que las personas jamás se van, nos acompañan siempre en nuestra memoria, nuestro corazón, nuestro cerebro que es donde realmente radica todo, y, que en ocasiones, solemos heredar la fuerza de esas personitas. Cuando era una niña me decían que cada vez que mirara al cielo, la estrella más brillante, sería mi ángel eterno, me paso cuando murió alguien muy cercano, mi “big bro” y luego, una de mis madres, por eso cada vez que llego a mirar al cielo, veo las estrellas aunque la contaminación sea gran problema, sin embargo, siempre hay unas que brillan más, quisiera pensar que eso me decían es verdad, es como un alivio, un consuelo. Hay que celebrar la vida en nombre de esos ángeles y con las mejores fotografías ver su vida, todo tiene un lado positivo y hermoso, la muerte no se si lo tenga, solo sé que el amor crece sin importar la distancia. Ojala y exista otra vida donde nos reencontremos con nuestros seres amados, que exista otra vida para estar más tiempo con alguien. Sé que el amor va más alla de la eternidad, y por eso, estoy segura que está vida es difícil, ya que es un sencillo ciclo: “Naces, creces, te reproduces y mueres”, aunque lamentablemente, actualmente no se pueda decir que todos cumplan este ciclo, casi todos llegamos a vivir. Lo único que queda es rezar, luchar y vivir un día a la vez, que la muerte sea una experiencia, una enseñanza y que aunque sea difícil, afrontar la realidad ya que para morir, lo único que hace falta es estar vivo. 
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lunes, 14 de diciembre de 2015

Vida...


Vida, palabra sencilla de pronunciar, pero que con tan solo cuatro letras se encarga de definir el estilo de una persona, de forjar su carácter y ver lo difícil o sencillo que todo puede según se vea. Normalmente, se escucha por las calles, entre las personas, padres diciéndole a sus hijos “la vida es bella”, “la vida es lo mas hermoso”; hoy pienso que no es así, y que si lo es, es necesario llevar a cabo miles de cosas... La vida no es bella para aquellos que luchan contra el hambre, contra el cáncer o la esclerosis, sencillamente con alguna enfermedad, o las peores de todas: las mentales, resulta ser que para ellos, la vida no es bella, es realmente asquerosa, ¿cómo pueden decirle a una persona que esta muriendo que la vida es bella? Si quizás lo único que conoció fue el rostro del sufrimiento. ¿Cómo decirle a un niño cuyos padres murieron víctima de la guerra que la vida es bella? Lo único que sabe es que esta solo en el mundo y que su vida penderá de un hilo,quizás corriendo con la misma “suerte” que sus padres...
Lo admito, para muchas personas la vida es hermosa, todo depende de sus conceptos, ya que siempre han sido felices. Pienso radicalmente que, la felicidad es temporal, es como una ilusión, las adversidades casi siempre están y cuando no se esta mal, simplemente es estar neutro, ya que la felicidad son pequeños momentos (que siempre por alguna estúpida razón nunca se disfruta plenamente de ella), es inútil competir con la ignorancia y en esta vida abunda. Regresando al tema, la vida te muestra el dolor humano, sé que existe paz pero predomina la guerra, también muestra la miseria, el dolor, las decepciones, la perdida de seres humanos.
A medida que pasan los años, muchos, o por lo menos yo, me voy dando cuenta como cambian las prioridades, como todo va cobrando sentidos e ineludiblemente se va aprendiendo a vivir con las emociones sin importar cual sea su carácter en nuestras vidas. La infancia se caracteriza, comúnmente, como una etapa hermosa, libre de responsabilidades dolores y angustias, solo juegos y alegrías, pero siempre existe una variable, una pequeña parte de la población que se ve obligada a situaciones difíciles y ante todo eso la única muestra debe ser la sonrisa. Que difícil es crecer antes de tiempo, es ver las enfermedades y la muerte ante tus ojos, pero, me he dado cuenta que el dicho que señala que “después de la tormenta, sale el sol” es verídico; nada se compara con la sonrisa del ser que tu mas amas, luego de años de estar ciega te pueda ver otra vez, las reuniones antes del anochecer con una taza de café negro y ese pan dulce tan venezolano que es, esas son las pequeñas cosas, los mínimos recuerdos que mantienen vivo a las personas.
Pasan los años, y pienso que el alma si puede doler, cuando a pesar de todos los pronósticos rezas a un Dios que nunca se ha visto pero que tienes la esperanza que en verdad lleve a cabo un milagro que salve o le de un tiempo mas de vida a ese ser que amas, sin embargo, la vida te da un golpe bajo con su aliada, la muerte; como duele ver que los ojos llenos de vida que hace unos días te miraban cargados de amor, jamas los volverás a ver, dar un ultimo beso cargado de tristeza y amor, de palabras no dichas a esas mejillas frías de ese amor (ya que así defino a esa persona que me enseño el amor más sincero) ver ese rostro lleno de paz es lo único que queda, y ver como se acelera el proceso para que no sea comido por los insectos, ya que eso es lo que menos se desea para un ser amado. La muerte duele, como no, pero mas duele la ausencia, por eso digo que duele el alma, porque sientes que el aire no alcanza, que la vida se te va y que quizás cada día es peor que el anterior... Se aprende a vivir con eso, a sonreír en vez de llorar y abrazar los recuerdos.
El amor, otro complemento de la vida, que cosa mas linda, pero raramente las personas tienen miedo, aunque, con estos pocos años de experiencia voy entendiendo que... No le tememos al amor, tememos al efecto colateral de este, al desamor, a lo que pase luego de que este lindo sentimiento se acabe. Personalmente, me encanta ver el amor en otros sitios, pero cuando me toca, me entra el miedo a lo desconocido, sin embargo, es necesario arriesgarse así exista el temor, porque es hermoso, sus experiencias. El amor recuerda lo que es sentirse vivo y por eso siempre debería estar, esas sonrisas y mensajes inesperados que te roban un suspiros.

En conclusión, ya que este tema es amplio y tiene muchos matices, digno de ser tratado por todos abordando todos los puntos de vista, la vida es una lucha constante entre el bien y el mal, o así lo definiría yo, nadie sale ileso y posiblemente cuando culminemos en ella, estemos llenos de cicatrices, pero a pesar de todo eso, vale la pena lucharla, ya que creo firmemente que algo sucede por una razón y que nada es casualidad, por un momento es valido detenernos a pensar en nosotros y todos los que tenemos a nuestro alrededor. Lo materia para mi, lleva quizás un 10% de importancia, lo mas preponderante es la salud, sin ella, resulta ser que de nada sirven todas las cosas. Poco a poco se va entendiendo, aunque hasta ahora, he visto que casi nada tiene justificación en esta vida, aprender a valorar antes de que las cosas se vayan, ya que nada es eterno en este mundo y lo único seguro es la muerte, tanto que te da una vida de ventaja, vivir es un arte y todo lo que sucede a lo largo de los años se entiende en la madurez. Una de las cosas es salir adelante ante las adversidades, nunca esta mal caerse por un momento, llorar, luego de todo eso, sonreír y seguir; aprender de los momentos buenos y malos, gozar la felicidad que suele ser efímera y acompañarte por personas gratas, aunque admito que la soledad suele ser maravillosa, que nadie sea capaz de juzgarte y tener suficiente amor propio. Vivir... un arte complejo pero que poco a poco se va haciendo ligero, sobreviviendo con esas cargas que duelen en el alma y con esos amores que te alegran el corazón.